Fragmento de la entrevista a Carlos A. Negri (*)

El Dr. Carlos A. Negri es abogado y fue diputado provincial por la sección capital de la Provincia de Buenos Aires entre 1973 y 1976. Platense de nacimiento y militante justicialista desde muy temprana edad, participó de la agrupación FURN (Federación Universitaria de la Revolución Nacional) en la Universidad Nacional de La Plata y de la Agrupación Teniente Coronel Cogorno del Partido Justicialista de La Plata, del que fue secretario de Prensa. En cuanto a su alineación política interna en el peronismo de comienzos de los años setenta, estuvo adscrito a la Tendencia Revolucionaria del Peronismo.
 

Entrevistador (E): -¿Cómo fueron tus inicios en el peronismo? 

Carlos A. Negri (N): – Yo soy platense de nacimiento. Ingresé en la Juventud Peronista muy chico. Soy uno de los fundadores de lo que se llamó la Federación Universitaria de la Revolución Nacional (FURN) en la Universidad de La Plata. Cuando se produce la apertura o se abre ya la posibilidad en el gobierno de Lanusse de llamar a elecciones, nosotros entendimos que debíamos participar de este esfuerzo. Nos dedicamos a afiliar gente, participamos de la vida política del Partido Justicialista. Hicimos una agrupación que se llamaba Teniente Coronel Cogorno, que era un frente platense donde no sólo estaba la juventud, estaban los estudiantes, sino que había gente que venía del peronismo, que éramos el peronismo por decirlo de justa manera. Yo fui electo secretario de Prensa del Partido Justicialista de La Plata, donde Horacio Chaves fue secretario general, el Gallego “Alcira” secretario de Actas y creo que teníamos cuatro vocales sobre 12. Esa era la gravitación de la agrupación Cogorno en el Partido Justicialista de La Plata, casi un tercio… Ahora, mi referencia política era en mi caso, en esa época, Rodolfo Achem y la máquina que funcionaba y que se había venido organizando desde el sesenta y pico alrededor de la FURN y alrededor de la Juventud Peronista.

Bueno…, se viene el proceso electoral y nosotros decidimos participar…, hay muchas discusiones en esto, muchas discusiones, porque ahí se empieza a dar el proceso de la ejecución de Aramburu donde aparecen los Montoneros como un fenómeno político que de alguna manera crean una expectativa diferente y de alguna manera van movilizando posiciones que no son todas ni homogéneas ni nada que se le parezca… Bueno, tomamos la decisión de participar en las elecciones y ocupar los cargos. De hecho yo fui electo diputado en primer término, diputado provincial. Baby Molina fue concejal, María Teresa Berardi, Aníbal Visus fueron concejales; tres concejales sobre veinticuatro.

Además nosotros, cuando digo nosotros me refiero a mí, a los de la Juventud Peronista, vivíamos la actividad política en la ciudad de La Plata. Por eso cuando digo que soy platense no es una referencia menor. ¿Por qué?, ¿qué ocurre? La Plata es una ciudad que    -no me quiero extender, no me quiero ir por las ramas- tiene un mundo estudiantil que es transitorio, que no integra una sociedad en La Plata sino que integra el mundo de la Universidad. Por eso digo lo de platense nativo… Entonces, yo soy platense nativo y voy a esa Universidad porque queda a siete cuadras de mi casa. Mi padre no me podría haber financiado estudios de ninguna otra naturaleza; yo tengo la Universidad ahí casi por ósmosis… Esto quiere decir que la vinculación con Cartier, con los activistas del peronismo de las generaciones anteriores o con algunos sectores gremiales era una situación normal. No es que yo o la Tendencia… fueran…; es decir, ¿cómo me llevaba con Cartier o con…? Fenómeno, ¿cómo me iba a llevar mal? ¿Qué pensaba él de mí? Que era un buen pibe, que sería medio jodido… y yo ¿qué pensaba de él? Que era un viejo medio calandraca pero que era un buen candidato a intendente. Cumplía las condiciones para ser candidato a intendente y de hecho ganó. Y haber ganado en La Plata tiene que ver mucho con los candidatos. En La Plata no se ganaba al trote; en La Plata el candidato importaba porque era una ciudad que en el ’55, cuando se le desgajó Berisso y Ensenada, que se lo hizo para que no ganara justamente el peronismo, lo que quedó es una burguesía urbana… Es una ciudad difícil, objetivamente no peronista.

 E:- ¿Cuándo y en qué circunstancias conociste a Oscar Bidegain? ¿Cuál fue tu relación con su gobierno? ¿Cómo transcurrió la campaña?

N:- Bueno, comienza la campaña. A Bidegain lo instala Perón como candidato a gobernador, previo unos tiroteos en Avellaneda… Un día vamos a ver al candidato a gobernador. Fuimos a Avellaneda, un poco para hacer presión. Un poco participamos del tiroteo del Congreso de Avellaneda, con muy pocas armas…; en realidad medio como que salimos corriendo. Pero fuimos a hacer presión para hacer cagar el Congreso; aunque nuestro candidato no era Bidegain; no lo conocíamos… Bidegain era un hombre que yo no diría que era un desconocido, pero un desconocido por ahí para nosotros, no era un hombre de una actividad en el seno del peronismo. Era un hombre que había sido diputado, un hombre que había sido amigo de Evita, que Perón estimaba mucho. Pero bueno qué se yo, campeón de tiro, todas esas cosas sí pero de hecho nosotros no lo conocíamos personalmente. Tampoco es raro, yo tenía 23/24 años, no tenía por qué andar viéndolo, pero sí a los integrantes de lo que es la  rama política o del gremialismo… Por ejemplo, como decís, a Amerise por supuesto; pero Amerise venía a mi casa y yo iba a la casa de él. Alguna vez vino Amerise a mi casa, no es que venía habitualmente porque yo era un pibito. Pero cuando las cosas se pusieron más difíciles, cuando nosotros teníamos ochocientas fichas,… Amerise me iba a tocar el timbre…

Bueno, cuando se estabiliza el proceso de la fórmula, que se clausura el proceso previo y la fórmula de Bidegain entra  por el Frente Justicialista de Liberación, no por el Partido Justicialista, porque el Congreso de Avellaneda se había quedado con el sello partidario…las listas entraron por el Partido Conservador Popular. Ahí en ese período decidimos ir a ver al candidato a gobernador. Le dijimos: “-hicimos estos trabajos, uno sobre la Universidad…” Lo fuimos a ver porque Bidegain en ese momento estaba a cargo, porque creo que Bidegain era el interventor del Partido en la provincia en ese momento… Bueno, lo vamos a ver. Nos atendió parado y ni cinco de pelota. Nos agarró los papeles, nos sonrió -sonrisa angelical-, nos dio la mano… A los tres minutos estábamos afuera…, si ése es el candidato a gobernador, es el candidato a gobernador, qué va a hacer…Y empezó la campaña. Habida cuenta que el candidato a gobernador no nos llevaba el apunte -éramos dos los que nos pegamos-, los que participamos de la campaña electoral activamente, el ruso Ivanovich y yo. El ruso está muerto, fue asesinado en La Plata, creo que por el CNU o por la Triple A o lo que sea, pero creo que precisamente lo más curioso es saber con qué tipo de armas lo mataron, creo que con unas ametralladoras con silenciador, nadie escuchó los tiros y con una ametralladora… Hay toda una historia sobre quien importó las ametralladoras…, toda una historia pero no es importante, pero bueno los tipos lo mataron. Pero arrancamos con el rusito a hacer la campaña con una mano atrás y otra adelante. Me acuerdo saqué un crédito en la cooperativa de créditos… Yo trabajaba pero dejé de trabajar para hacer la campaña, saqué el crédito en la cooperativa. Éramos jovencitos, el rusito debería tener dos años menos que yo, era más chiquito, pero nos movíamos mucho. Fijate que yo fui secretario de Prensa del partido y fui candidato a diputado en primer término que no me lo regaló nadie. No es que la Orga me puso ahí, yo estoy ahí a pesar de la Orga. Esto es importante. En ese momento incluso dentro de la Orga y dentro incluso de la Juventud Peronista y algunas células se daba todo un debate sobre si estaba bien participar, si era una trampa, si no era una trampa…

Pero hay que reconstruir ese camino histórico [sobre ese debate] porque sino no se entiende. Después que Bidegain no nos dio pelota, nos vamos. Y no quedaba otra. Además teníamos que hacer campaña, porque había que hacer campaña; además era importante que nosotros dijéramos nuestro discurso, en lo que era la campaña de la provincia de Buenos Aires. Y nos fuimos con Calabró. Pero a Calabró hay que ubicarlo correctamente en ese momento. Es decir, Calabró no era las 62, no era Lorenzo Miguel, sino que le hacía la contra a Lorenzo Miguel. De hecho, Anchorena iba con Guerrero y Bidegain sale con Calabró; es decir, Calabró siempre fue la contra de Lorenzo Miguel. Entonces había cierta empatía con Calabró porque en el peronismo platense sobre todo vivía una tajante división entre los leales y los vandoristas. Nosotros formábamos parte de los leales formalmente hablando. El vandorismo fue un fenómeno importante y la fuerza del neoperonismo en esa sociedad platense calaba de manera bastante importante. Entonces el acercamiento con Calabró no era una cosa traumática desde un punto de vista importante… Y mirá lo que te voy a contar ahora. En el curso de la campaña, un día estábamos, creo que era en Los Toldos y estábamos con la patota si vos querés. Pero en realidad no era la patota; es decir la UOM de La Plata era una UOM muy particular, estaba desarrollada básicamente sobre la base de Propulsora Siderúrgica, todos trabajadores que ganaban muy bien. Además veníamos de todo un esfuerzo del 17 de Noviembre en el que habíamos estado espalda con espalda con el Negro Diéguez, que era el secretario general de la CGT de La Plata y nos llevábamos bien. No te voy a decir que éramos amigos. No éramos amigos, pero éramos compañeros y además nos dejaban caminar, me daba el micrófono; yo que era candidato a diputado hacía el discurso –pa, pa, pa, pa, -pa-, cerraban ellos y le hacían una manganeta a Bidegain. Resulta que Calabró que tenía la estructura del gremio, cada vez que iba a hacer un acto en el pueblo que venía, mandaba a la gente uno o dos días antes, hacía la concentración en esta punta y el candidato a gobernador venía por esta otra punta, entonces la gente estaba acá y el candidato a gobernador entraba en pelotas;  pero, claro, después me enteré que [a Bidegain] primero lo habían querido copar y Bidegain los sacó recagando. Bidegain respondía a la rama política y no había capacidad para sostenerlo, para seguirlo o no se que pasó. Lo cierto es que un día estábamos en Los Toldos, nos levantamos una mañana y ahí estaba su auto, porque Bidegain andaba en su auto que manejaba Toñi, la mujer. La campaña era así, él con la mujer manejando. Entonces se me acerca Toñi y me dice: “-Usted es …”, no sé y me metió dentro del auto. Empezó a hablar del tema interno y del problema con Orsi, que no sé qué problema tenían con Orsi, porque parece que le habían prometido el Ministerio de Gobierno. Porque Orsi había sido el apoderado del Partido Justicialista en el Congreso de Avellaneda y les hizo cagar las actas, porque sino los otros hubieran seguido caminando con la candidatura. Y ahí parece que Toñi no quería saber nada con Orsi. Y yo…, Orsi era amigo mío. Además, Orsi, una figura legendaria del peronismo, un hombre que venía de FORJA, era mi maestro. En La Plata, es decir quién es el…., estaban Sampay y Orsi. Cómo iba a hablar yo mal de él. Bueno, me mete ahí,…, bueno, no me acuerdo qué, en que pueblo andábamos, pero lo cierto es que cuando se terminan esos dos o tres días me invitan a cenar Toñi y Bidegain. Y yo me voy, si me invitaron, con bastante susto. Claro, es que Bidegain no nos había dado bola antes, porque tendría alguna suerte de información de la derecha supongo yo. Bueno, vamos nos sentamos, nos pusimos a cenar, estuvimos charlando un rato. Una reunión bastante tensa, y de alguna manera yo me doy cuenta del estado de soledad en el que estaban que yo no había reparado. Y que estaba todo por hacerse, que no había nada ni nadie. El me lo dijo, que tenía resuelto el jefe de Policía, que era un primo de él, tenía resuelto el ministro de gobierno -ya lo había ‘ejecutado’ a Orsi-, un escribano de Azul…

Entonces yo lo llamo al Cabezón Habegger, que era mi jefe militar, por decirlo de alguna manera, y el digo: “-mirá, la situación es ésta…, yo veo a este hombre muy sólo…”. Además Bidegain me dijo que el General le dijo que se acercara a la juventud, aunque no nos había dado pelota el otro día. Y bueno, había un cambio radical de actitud, pero radical. Y además un acercamiento y el puente era yo. Es decir, ¿por qué el puente era yo? Porque yo era el candidato número uno a la lista [de diputados provinciales por La Plata]. Hicimos una reunión ya con varios dirigentes de Montoneros, Vaca Narvaja, el Cura Soler…

(*) Entrevista realizada por Damián Antúnez Harboure en Buenos Aires, el 1 de abril de 2009. La foto del Dr. Carlos A. Negri ha sido extraída de su Blog personal: http://carlosnegri.blogspot.com.es/
 
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