Córdoba en el Navarrazo. La otra cara de Jano

Córdoba en el Navarrazo. La otra cara de Jano

Damián Antúnez Harboure

Militancia Peronista para la Liberación, Año 2, nº 36, 7 de marzo de 1974

Militancia Peronista para la Liberación, Año 2, nº 36, 7 de marzo de 1974

El verano de 1974 acabó erigiéndose en el escenario dilecto de un creciente proceso de desmantelamiento institucional que en sólo dos años acabaría fagocitando a la incipiente y  maltratada democracia nacida de las elecciones nacionales del 11 de marzo de 1973. Los episodios de Azul de finales de enero del ’74 fueron dando paso a nuevas escaladas en el camino del deterioro institucional del país. En otras palabras, estábamos ante un proceso de suplantación del estado de derecho por otro de hecho en el cual la violencia desenfrenada -estatal, paraestatal o antiestatal- se apoderaba de la sociedad y del Estado.

El presidente Perón promulgaba la reforma del Código Penal con el propósito confeso de hacer de la ley un instrumento aparentemente más eficaz para combatir a todos aquellos que desafiaban al Estado, al tiempo que por otra parte proliferaban los grupos paraestatales –Triple A y sus variantes provinciales como la cordobesa Comando Libertadores de América- quienes desplegaron el terror más abyecto no sólo hacia su enemigo por antonomasia la infiltración marxista y sus diversas expresiones guerrilleras, sino también hacia todos aquellos que cuestionaban esa nueva “cruzada” contra los infiltrados en el movimiento. Había llegado el tiempo de los artistas, libre pensadores, intelectuales, sindicalistas combativos, curas obreros, militantes sociales acallados, asesinados y/o exiliados.

Al desplazarnos de enero a febrero/marzo de 1974 el escenario de una de las batallas políticas más resonantes de entonces viajaba de Buenos Aires a Córdoba. La provincia que albergara en su seno las revueltas sociales del Cordobazo y Viborazo, que hirieron de muerte al gobierno militar de la Revolución Argentina, se encontraba ahora bajo un persistente desafío de la reacción. El gobierno provincial del Dr. Ricardo Obregón Cano acumulaba conflictos socio-corporativos desde el último trimestre de 1973: a la feroz oposición de los sectores más reaccionarios de la Iglesia a la ley del Estatuto Básico del Personal Docente de Enseñanza Privada, se le sumaba el lock-out patronal de los productores de carnes locales bajo la forma de desabastecimiento y el aún más complejo conflicto con las empresas del transporte urbano de pasajeros de la capital que se negaban a convalidar los aumentos salariales obtenidos por la Unión Tranviarios Automotor (UTA) sin aplicar un correlativo aumento del boleto. Hasta aquí Iglesia, empresarios e inclusive sindicalistas ortodoxos, junto a un fragmentado peronismo local, dejaban políticamente huérfano al gobernador Obregón Cano y a su vice Atilio López.

Pero el golpe de gracia llegará cuando el presidente Perón decida soltar lo que parecía ser la última amarra que sostenía al gobierno provincial: su rol de contención frente a todos aquellos que estaban dispuestos a derrocar al gobernador. Al inicio del mes de febrero estaba clara la decisión de Perón de dejar de mediar en la crisis cordobesa cuando proclamara a los cuatro vientos aquello de la “infección” que aquejaba a la provincia para concluir que la docta debía “cocerse en su propia salsa”. Entonces el guión de esa tragicomedia institucional como fue la “sublevación policial” comandada por el también peronista jefe de policía provincial Cnel. (RE) Antonio Domingo Navarro sólo necesitó de unos pocos días, aunque no de pocos medios de apoyatura nacional, para encarnarse en una historia a la que no pocos percibieron como un microensayo de otra aún mucho más trágica a venir.

Ahora bien, si de microensayo se trata, las horas transcurridas entre la noche del 27 y la madrugada del 28 de febrero de lo que dio en llamarse el Navarrazo, muestran tan cruda como elocuentemente ese tránsito que vincula a la tragedia con la comedia inscripta en la vida política Argentina. He aquí una suerte de mapa conceptual a modo de ayuda memoria y antídoto contra el flagelo del olvido.

Córdoba:
Día 27 de febrero de 1974(*)
Hora:
22:50
Lugar:
Casa de Gobierno
Acontecimiento:
Ingresa un empleado de la Gobernación alertando al gobernador y al vice que se encontraban reunidos con funcionarios, sobre el abandono de sus puestos por parte de la custodia policial. Se decide apagar las luces del edificio con excepción de la zona del despacho del gobernador, donde se celebraba la reunión.
 
Hora:
23:00
Lugar:
Casa de Gobierno
Acontecimiento:
Ingresa raudamente por los pasillos contiguos al despacho del gobernador un hombre armado con uniforme policial. Alarma entre los presentes en el edificio, quienes se arriman en torno al escritorio donde estaba sentado Obregón Cano; éste se levanta, va hacia la puerta, se dirige al único custodio armado que quedaba en el edificio y le ordena que arroje el arma al suelo. Acto seguido, un uniformado portando un fusil que hacía rotar hacia uno y otro lado ingresa en el despacho y obliga a los presentes a ponerse contra la pared con las manos en alto. El primero en hacerlo es el gobernador. Poco después ingresan más efectivos quienes requisan las oficinas y obligan a los detenidos a salir del despacho. Obregón Cano pregunta acerca del responsable del operativo y recibe como respuesta: “Usted se calla, en su momento se le informará”.
 
Hora:
23:10/15
Lugar:
En las puertas de la Casa de Gobierno
Acontecimiento:
Ya con medio centenar de policías provinciales participando del operativo, uno de ellos ordena a sus subordinados que el gobernador y el vice sean introducidos en un móvil policial que inmediatamente parte con destino al Comando Radioeléctrico. El resto de los detenidos (ministros, otros funcionarios, legisladores provinciales y un concejal metropolitano) serán introducidos en un transporte urbano de colectivos que previamente había sido interceptado y requisado por los efectivos policiales cuando pasaba por los aledaños de la Casa de Gobierno.
 
 
Córdoba:
Día 28 de febrero de 1974(*)
Hora:
00:30
Lugar:
Emisoras radiales de la ciudad de Córdoba
Acontecimiento:
Dos de las cuatro emisoras son asaltadas por comandos armados civiles que actuaban bajo las órdenes del jefe policial exonerado y las otras dos son silenciadas a través del corte de suministro de energía. Se emiten proclamas revolucionarias que denuncian a la camarilla marxista de Obregón Cano, alternadas incesantemente con la marcha peronista.
 
Hora:
2:00
Lugar:
Jefatura de Policía
Acontecimiento:
Se informa oficialmente que habían sido detenidos los ministros de: Gobierno Erio Alfredo Bonetto, de Bienestar Social Antonio Lombardich, el fiscal de Estado Juan Carlos Bruera, el secretario privado de la Gobernación Horacio Obregón Cano, el Director de Prensa Alejo Díaz Tillard y otros funcionarios, gremialistas y legisladores provinciales.
 
Hora:
5:00
Lugar:
Jefatura de Policía
Acontecimiento:
El Comunicado Nº 8 de la cadena radial operada por el denominado Comando Peronista de Rebelión Civil afirmaba que “la detención se realizó en momentos en que los ex gobernadores estaban proveyendo de armamentos a grupos civiles de conocida militancia marxista”.
 
Hora:
7:30
Lugar:
Calles del centro de la ciudad de Córdoba
Acontecimiento:
La policía procede a cerrar aquellos comercios que habían abierto y dispone una serie de barricadas atravesando colectivos en distintos puntos de la ciudad.
 
Hora:
7:45
Lugar:
Desconocido
Acontecimiento:
Comunicado de la Regional III de la JP llamando a todo el pueblo a movilizarse en apoyo del gobierno legítimo de Obregón Cano
 
Hora:
8:00
Lugar:
Distintos puntos de la ciudad de Córdoba
Acontecimiento:
Estallan bombas en la sede del SMATA, en el local de La Voz del Interior y en los domicilios particulares del ministro de Gobierno Bonetto y del juez Hairabedian, sin víctimas fatales.
 
Hora:
11:00
Lugar:
Desconocido
Acontecimiento:
Comunicado de las 62 Organizaciones confirmando la convocatoria a un paro general por tiempo indeterminado desde las cero hora del jueves 28 de febrero. En el comunicado se expresaba su total adhesión a “la valiente y patriótica actitud tomada por el peronismo de Córdoba en apoyo de su policía”
(*) Nota: Los cuadros aquí expuestos han sido extraídos de la Tesis Doctoral de Damián Antúnez Harboure, La Tendencia Revolucionaria del Peronismo en los Gobiernos Provinciales (Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Santa Cruz y Salta, 1973-1974), Salamanca, USAL, 2011, pp. 441-443.
La fotografía utilizada es la tapa de la Revista Militancia, año 2, número 36, 7 de marzo de 1974.
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